El apagón analógico está a punto de llegar y algunos municipios podrían quedarse sin señal de televisión de ningún tipo al no llegarles la señal digital, por eso la Junta de Castilla y León está negociando con la empresa instaladora, retrasar el apagón en esas zonas hasta que se instale la señal por vía digital.

A partir del próximo 10 de marzo se procederá a apagar algunas señales analógicas para que las emisiones de la televisión se capten a través de la señal digital. Es lo que se conoce como el apagón analógico que afectará a toda la provincia y para el que algunas localidades todavía no están preparadas al carecer de señal digital. Por este motivo la Junta está negociando mantener la señal analógica en zonas retrasadas en TDT, para evitar que estas localidades se queden sin señal de televisión.

De esta forma se está negociando con Abertis, que es la empresa instaladora y con el Ministerio de Industria, para mantener la señal en determinados repetidores hasta que se instalen receptores por vía digital.

Los problemas surgen en 30 o 40 municipios de la provincia que no reciben la señal y podrían quedarse sin ver la televisión, sobre todo los canales privados ya que su cobertura es más complicada.

La decisión de adelantar el apagón que estaba prevista para el 3 de abril, ha supuesto que muchos municipios de la provincia no tengan todavía instalados los repetidores que les facilitaría la cobertura de la nueva señal digital terrestre.